Fundamentos pedagógicos

Los fundadores del LBI bautizaron el Instituto con el nombre “von Humboldt” que es muy conocido y célebre en Latinoamérica. No obstante, escogieron deliberadamente, no a “Alexander von Humboldt” que a través de la ciencia exploró la cordillera, sino a su hermano Wilhelm. Este último es reconocido en los círculos académicos de hoy como el principal precursor de un trabajo académico caracterizado por el humanismo, como el más destacado lingüista de su época, como el versado creador de planes de estudio intelectuales e interculturales, fundador de universidades, diplomático y viajero.

Con el nombre “Wilhelm von Humboldt” se relaciona la experticia académica: no con un plan educativo que simplemente se cumple, sino que con un concepto sistemático de formación de personalidad integral: está en manos del estudiante/ alumno, depende de su talento y capacidades para el desarrollo de competencias, depende de su voluntad y sus visiones que serán necesarias para la realización de su potencial y para sus posibilidades de desarrollo. En relación a los alumnos y estudiantes esto significa fomentar sus fortalezas y atenuar sus debilidades.

Cuando la importancia del nombre así lo amerita, no existe otra opción que estar a la altura. Por tanto, el desafío constante para el LBI se divide en dos partes: el LBI deber formar educadores y profesores para los Colegios Alemanes y debe perfeccionar educadores y profesores. Por un lado está la formación pedagógica profesional de los estudiantes al interactuar con el idioma alemán, por otro lado está la formación de su personalidad, la que influye en la misma medida en sus competencias sociales y personales.